Jorge
   
La mitad del siglo XV estaba marcada por las luchas internas dentro de la corona de Castilla y León. La nobleza, muy levantisca entonces, iba de un bando a otro, buscando el mejor acomodo a sus intereses. Así, se podía ver a los Manrique ahora apoyando a este, ahora a aquel.

Jorge Manrique nació en Paredes de Nava, hacia 1440, hijo de Rodrigo Manrique I Conde de Paredes de Nava y de Mencía Figueroa. Los linajes de los que descendía este soldado-caballero y poeta eran de la alta nobleza Los Manrique tenían su origen en una de las casas grandes de Castilla; los Laras, que entroncaban con los primeros Condes de Castilla y el marqués de Santillana; y por su madre los Figueroas estaban emparentados con la poderosa familia Mendoza. Era Jorge Manrique el cuarto hijo varón del Conde de Paredes de Nava y por lo tanto no heredó el mayorazgo de su casa. Si bien el poeta vio la luz esta villa castellana su infancia, sin embargo, debió transcurrir en la encomienda que tenía Rodrigo Manrique en Sierra de Segura donde vivió entre soldados, cabalgaduras y muy al tanto de los avatares políticos en los que su padre ocupaba un lugar preponderante.

Desde muy joven Jorge Manrique tomó parte en la vida activa de la Corte castellano-leonesa, y ya se tienen noticias de su intervención a favor del infante don Alfonso, hijo de Juan II de Castilla y hermano del entonces monarca castellano Enrique IV y de Isabel la Católica. Según parece estuvo presente en la "farsa de Ávila" (1465), donde su padre tuvo un destacado protagonismo. Este infante, don Alfonso, en premio a sus servicios le entregó la encomienda de Motizón de la Orden de Santiago. A la muerte infortunada del principe Alfonso, los Manrique toman claro partido por la entonces princesa Isabel (la Católica) a quien apadrinan en su matrimonio con el principe Fernando de Aragón (el Católico), en contra de la volutad de Enrique IV.

Jorge Manrique fue un soldado decidido en la defensa de los intereses de la Católica - que porqué no decirlo eran también lo suyos -. Estuvo junto con su padre enfrentado al poderoso marqués de Villena en el campo de Calatrava y en el asedio a la fortaleza de Uclés, campaña en la que murió su padre (1476) y que dio lugar a las célebres "Coplas a la muerte de su padre". En 1478, por encargo de la reina Católica, batalló en el asedio a las plazas de Chinchilla, Belmonte, Alarcón y Garci-Muñoz. Ya al final de la guerra civil castellana fue herido en un enfrentamiento secundario, el asalto al castillo de Garci-Muñoz, defendido por el marqués de Villena, y murió el 24 de abril de 1479 en Santa María del Campo (Cuenca). Hoy puede leerse en ese mismo lugar en que cayó herido una inscripción que reza así: "Recuerda, caminante, que a las puertas de este castillo se vino la muerte sobre el poeta que mejor la ha cantado en nuestra lengua, el capitán Jorge Manrique".

Jorge Manrique está enterrado, junto con su padre, en el Monasterio de Uclés.

Jorge Manrique, Poeta.

Detalle
Detalle de la escultura dedicada a Jorge Manrique en Paredes de Nava.

A la vez de que fue recibiendo su formación de caballero, según la época y el status preponderante de su familia", iba cursando sus estudios, conforme a los sistemas del renacimiento. Jorge Manrique era sobrino de Gómez Manrique, uno de los hombres más representativos de las letras castellanas del siglo XV. De Jorge Manrique sólo se conservan cuarenta y ocho poemas; la mayoría de los cuales es de tema amoroso, aunque hay alguno de carácter burlesco y las Coplas a la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique su padre, de hondo contenido moral. Si no fuera por las Coplas, Manrique sería uno más entre los muchísimos poetas que en el siglo XV cantaban a sus damas con los tópicos del amor cortés. Pero la hondura y sinceridad con que el poeta expresa sus sentimientos ante la brevedad de la vida y la vanidad de las cosas mundanas, además de la emoción con que transmite el elogio fúnebre de su padre, hacen de las Coplas no sólo la más famosa elegía de la literatura española sino una de sus cumbres.

Dice Rades de Andrada, que al vestir a Jorge Manrique con los paños mortuorios, se encontraron en su pecho unos versos inacabados "contra el mundo".

Índice de Obras de Jorge Manrique
  • Acordaos por Dios, señora
  • Allá vera´s mis sentidos
  • Aquestos y mis enojos
  • Cada vez que mi memoria
  • Callé po mucho temor
  • Con dolorido cuidado
  • Con el gran mal que me sobra
  • Con tantos males guerreo
  • Cuanto el bien temprar concierta
  • Cuanto más pienso serviros
  • Después qu´el fuego s´esfuerça
  • En una llaga mortal
  • Entre bien y mal, doblado
  • Entre dos fuegos lançado
  • Es amor fuerça tan grande
  • Es mi pena desear.
  • Es una muerte escondida
  • Estando triste, seguro
  • Foruna no m´amenazes
  • ¡Guay d´aquel que nunca atiende
  • Hallo quen ningún poder
  • Hanme dicho s´atreve
  • Hame tan bien defendido
  • Justa fue mi perdición
  • Los fuegos qu´en mí encendieron
  • Los males que son menores
  • Mi saber no es para solo
  • Mi temor ha sido tal
  • Ni miento ni m´arrepiento.
  • Ni vevir quiere que viva
  • Ni Vevir quiere que viva
  • No sé por qué me fatigo
  • No tardes, Muerte, que muero
  • ¡Oh, muy alto dios de amor
  • ¡Oh, mundo, pues que nos matas
  • Pensando, señora, en vos
  • Por vuestro gran merecer
  • Porqu´el tiempo es ya pasado
  • Porque me hiere un dolor
  • ¡Qué amador tan desdichado
  • Quien no s´tuviere en presencia
  • Quien tanto veros dessea
  • Quiero, pues quiere Razón
  • Recuerde el alma dormida
  • Según el mal me siguió
  • Señora muy acabada
  • Son las glorias y deleites
  • Vé, discreto mensagero
  • Ved qué congoxa la mía
  • Vos cometistes traición
  • Yo callé males sufriendo
  • Yo soy quien libre me vi
 
BIBLIOGRAFÍA
  • Asamblea Amistosa Literaria
  • www.pedroberruguete.com